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CAPÍTULO 4

METODOLOGÍA, ESTRATEGIA Y ANÁLISIS DE CAMPO

Este capítulo describe los procedimientos de la investigación: (1) la estrategia de la prospección con muestreo usada para las dos áreas de Cochabamba; (2) la definición del tamaño del sitio arqueológico, y el cálculo de áreas ocupacionales por periodo; (3) el análisis estadístico conducido con los datos del uso de suelos recogidos; y (4) la información proporcionada por el material de cerámica obtenido de las colecciones superficiales. El objetivo de esta investigación fue diseñado para generar datos regionales para determinar cambios diacrónicos en relaciones entres sociedades y tierras. Una estrategia de prospección con muestreo aleatorio fue adoptada para estudiar la distribución y la localización asentamientos a escala regional y de su relación a la productividad del suelo en cada área de investigación.

La prospección de asentamientos a escala regional has sido reconocida a lo largo de los años como un estrategia de gran utilidad para investigar cómo la gente prehistórica se ordenó en una región, explotó sus recursos, y manejó sus territorios circundantes (Adams y Nissen 1972; Blanton et al. 1981, 1982; Drennan et al. 1985, 1991; Flannery 1976; Kowalewski 1990; O'Brien y Lewarch 1992; Parsons 1974; Steponaitis 1978; Disparador 1968; Willey 1953; Wilson 1988).

Objetivos de la estrategia del campo

La prospección de asentamientos en esta investigación tenía dos objetivos importantes: (1) registrar la distribución espacial de asentamientos en la relación a las zonas topográficas y de suelo particulares; y (2) comparar la distribución de asentamientos por periodo contra productividad agrícola en áreas con una muy diversa productividad del suelo, y diversos rasgos topográficos. Se eligió dos áreas de la investigación para el procedimiento de la prospección. La comparación de la densidad de la ocupación de asentamientos por periodo respecto a zonas topográficas y a las zonas de suelos, permitiría determinar si las localizaciones de los asentamientos fueron elegidos para promover la producción agrícola.

Esta investigación asume que los datos actuales sobre la clasificación de suelo para definir su productividad pueden proporcionar una medida relativa de la productividad en el periodo prehistórico. Esto asume que existieron calidades similares del suelo en el pasado (Kirkby 1976; Kowalewski 1982; Nicholas 1989; Sanders y Nichols 1988). No he procurado estimar las poblaciones potenciales (en número de habitantes) para la comparación con las poblaciones arqueológicas.

Dos argumentos referentes a la relación entre la productividad y la localización de sitios agrícolas dirigen esta investigación. Primero, en una escala regional, los suelos más productivos en una región deben tener una ocupación más densa. Esto genera nuestra hipótesis de trabajo que los restos del estilo Tiwanaku y sus sitios de ocupación debe correlacionarse positivamente con el potencial de productividad agrícola.

Un segundo argumento, en una escala espacial espacial menor, es de que si no hay una correlación entre los mejores suelos y la localización de asentamientos, por lo menos una relación espacial cercana entre cada uno. Así, el asentamiento cerca de buenos suelos es tan importante como asentamiento sobre esos buenos suelos --representando un área de captación de la aldea. La correlación de asentamiento y los suelos dependerán de la densidad de asentamiento, el espaciamiento de los componentes de la ocupación, la disponibilidad de buenos suelos productivos adyacentes a asentamientos, y la variación de suelos dentro y alrededor del asentamiento. En esta investigación, debido a que los asentamientos ocupan raramente cuadrantes completos de la prospección, y porque en la mayoría de los casos los suelos que rodean el cuadrante de la prospección son de la misma clase que el suelo del cuadrante, el análisis será limitado a la correlación del asentamiento y a la calidad del suelo en cada uno de los cuadrantes muestreados de la prospección.

Se desconoce a este punto si la escala de cada una de las área de la prospección permite la reconstrucción de "sistemas regionales individuales" o de un sistema a escala de la región de Cochabamba, en cada uno de los periodos cronológicos (véase abajo para las limitaciones proporcionadas por la estrategia misma de la prospección). Asumir que los patrones de uso de suelos y de asentamiento en las dos áreas de la prospección son parte del mismo sistema regional de Cochabamba sólo confundirá el objetivo de reconstruir la variación en esos patrones en el periodo Formativo y el periodo Intermedio Temprano. Hay diferencias en la cerámica Formativa entre las dos áreas de la prospección, mientras que hay una ocurrencia común de los materiales de estilo Tupuraya para el periodo Intermedio Temprano.

Los conjuntos estilísticos comunes a las dos áreas de la prospección no pueden ser interpretados como evidencia para un sistema político integrado en Cochabamba. En cambio asumir la existencia de unidades políticas más pequeñas, restringidas a cada área de la prospección, proporciona Una aproximación más útil para distinguir las diferencias entre las poblaciones usando conjuntos cerámicos similares. Es decir para los propósitos analíticos, asumiré la existencia de los sistemas independientes de asentamiento a pesar de qué puede o no sugerir por la distribución regional de estilos de cerámica particulares.

Metodologías de prospección de asentamientos: una revisión

La escala de prospecciones con muestreo y cobertura total afecta la distinción de patrones espaciales. El discernimiento de patrones espaciales depende de la escala de la comparación, tales como una porción de un valle, de un valle completo, o a una escala regional de un sistema de varios valles (multivalley) (Ebert 1993; Johnson 1977, 1981; Kowalewski en el al. 1983; Nicholas 1989:466; Paynter 1983).

La estrategia de prospección con muestreo aleatorio adoptada para esta investigación estuvo dirigida a proporcionar una base de datos extensa y robusta en dos áreas prospección constituyendo una amplia escala espacial . Esta estrategia permite que la correlación de los tipos de los suelos y de la densidad de la ocupación para observar relaciones diacrónicas entre poblaciones y tierras y el contexto ambiental de la ocupación humana.

La decisión de establecer un muestreo en un área grande, o cubrir completamente un área más pequeña, es de suma importancia para el investigador (Kintigh 1990:239; Whalen 1990). Una prospección con muestreo que sume 20 km² produce una estrategia de campo que requiere más inversión de tiempo que una prospección que examine un área contigua de 20 km² con cobertura al 100%. Para los objetivos de esta investigación, la estrategia ideal era aquella que generaría una imagen amplia y de escala "regional" del rango de diversidad en la localización del asentamiento y de las diferencias en la productividad de suelos.

Mi estrategia de prospección por muestreo no podría producir datos para reconstruir, por ejemplo, las tipologías y las jerarquías de asentamiento (Crumley 1976, 1979 del sitio; Evans y Gould 1982; Flannery y Marcus 1983; Johnson 1981; Steponaitis 1981). Ni tampoco permitiría un análisis espacial del vecino más próximo (nearest neighbor). Las prospecciones de asentamientos a cobertura total son la estrategia ideal para recopilar los datos para estos propósitos. Sin embargo, los temas de la dispersión de asentamiento, las jerarquías, las distancias entre sitios, o los patrones completos de distribución, no son críticos a las preguntas planteadas en esta investigación. La información que es esencial se refiere a la relación entre asentamientos y las características ambientales y de producción agrícola.

Las limitaciones de la estrategia de prospección de superficie, en general, han sido bien observadas en las numerosa contribuciones a la literatura sobre la prospección arqueológica (Ammerman 1981; Binford 1964, 1992; Hole 1980; Parsons 1990; Plog 1986, 1990b; Plog, Plog y Wait 1978; Lea 1986; Schiffer et al. 1978). Parsons (1972; vea también Wandsnider y Camilli 1992) anota que el reconocimiento superficial no puede, en principio, proporcionar un cuadro completo de la ocupación, puesto que muchos sitios pueden ser enterrados o estar disturbados. Esto hace que sea complejo determinar el tamaño del sitio usando la evidencia superficial, usando sitios registrados para estimar la densidad de la ocupación, y usando la densidad superficial de tiestos para hacer estimaciones demográficas. A pesar de estos problemas, investigaciones arqueológicas usando la prospección han proporcionado importantes avances en la investigación de la evolución de patrones de asentamiento en muchas regiones (Adams 1972; Blanton et al. 1982; Kowalewski et al. 1989; Sanders et. al 1979; Schreiber 1992; Wilson 1985). Incluso si, como Parsons sugiere, los resultados de la prospección son muestras sesgadas de los patrones originales del asentamiento, y las estimaciones del tamaño del sitio y los cálculos de población basadas en densidades de tiestos se establecen con parámetros inexactos, los patrones arqueológicos de asentamiento sirven como líneas esenciales de la evidencia para estudiar la evolución de asentamientos.

Otras limitaciones de la prospección regional se relacionan con la utilidad de la información "parcial", la definición del tamaño y la forma de las unidades de análisis (Sanders et al. 1979: apéndice E; Plog 1976), y las limitaciones estadísticas de los métodos probabilísticos de la prospección (Nance 1986). Sin embargo, muchas de estas limitaciones también afectan estrategias de la cobertura "total"; ambos requieren la selección de opciones referentes a la intensidad de la cobertura, del tamaño del equipo, etc., así imposibilitando en muchos casos que se obtengan resultados verdaderamente de "cobertura total".

Finalmente, el potencial que una estrategia de muestreo omita el o los sitios más importante del área prospección, y por lo tanto sesgue las interpretaciones que se hagan con la muestra, se ha utilizado a veces como argumento en contra del muestreo. A pesar de que esto es una verdadera posibilidad, las estrategias de muestreo no se diseñan ni se piensan para encontrar sitios de baja densidad o de tipo infrecuente -- los casos de "Teotihuacan" (o Chan Chan en el caso de los Andes)-- tales como centros regionales. Ni son diseñaron para proporcionar información de la gama total de asentamientos en cada área. En mi investigación, esta prospección fue diseñada para determinar la relación entre el potencial agrícola y los tipos más comunes del sitio (aldeas y villorios).

Estrategia de prospección con muestreo aleatorio

Las metas de la investigación se establecieron en : (1) conseguir cobertura espacial amplia y regional; (2) poder establecer una cronología relativa de los sitios registrados; y (3) generar bases de datos comparables en dos áreas de estudios.

El análisis comparativo de dos áreas de la región era necesario para determinar diferencias potenciales en la ocupación en áreas agrícolas en el periodo Intermedio, cuando los materiales del estilo Tiwanaku son el estilo dominante en la cerámica en ambas áreas de la prospección. En una escala más pequeña, la comparación permite discernir semejanzas y diferencias en los patrones de uso del suelo a través del tiempo entre ambas regiones. Los patrones de uso del suelo y de asentamiento en el periodo Intermedio de Tiwanaku se pueden así contrastar con los patrones de asentamiento para el periodo Formativo y el periodo Intermedio Temprano en cada región.

Las estrategias idénticas de prospección fueron empleadas en ambas áreas para tener dos cuerpos de datos de asentamientos completamente comparables (apéndice A y apéndice B ). Esto proporcionó una base de datos adecuada para hacer inferencias generales sobre un universo más grande usando medidas estadísticas en esta muestra controlada. El gran número de "observaciones" proporcionadas por esta estrategia de muestreo (vs. una unidad de muestreo observable en una prospección de cobertura al 100% de un área más pequeña) ayudan a reducir el rango de error de las estimaciones (y de las interpretaciones) basadas en la población muestreada.

Terminología

Varios términos usados en esta disertación deben ser definidos. Los cuadrantes de la prospección son las unidades cuadradas de 250x250 m en las cuales fue dividida el área de prospección. Una muestra de estos cuadrantes fue establecida de manera aleatoria para la investigación (Figura 23 y Figura 24).  El área completa de cada cuadrante fue examinada para obtener la muestra de sitios para el análisis. Un sitio era definido como cualquier concentración de restos culturales en superficie, sean estos tiestos o rasgos arquitectónicos. Las dimensiones de cada sitio fueron definidas por la dispersión espacial de los materiales de superficie. Las colecciones de superficie son muestras de cerámica obtenidas de manera aleatoria o de forma subjetiva de un sitio. Las dispersiones aisladas de tiestos (con menos que 10 unidades) fueron registradas como colecciones aisladas y no como sitios.

El número de sitios que llegamos a definir no es simplemente la suma de sitios. Más bien, es la suma de las fracciones de sitios, o la fracción de cada sitio que se encontró dentro de los límites de cada cuadrante de la prospección. La fracción es determinada así por el área total del sitio registrado en la prospección. Por ejemplo, la figura 23 muestra la distribución de sitios y de cuadrantes de la prospección en el área de Capinota-Parotani; se ha dibujado el área completa de los 49 sitios registrados, pero no toda la superficie de cada uno de los 49 sitios se halló dentro de un cuadrante. Si un sitio se encuentra en su totalidad dentro de un cuadrante y otro sitio tiene un tercio de su área dentro del cuadrante, el número de sitios es establecido como 1,3 sitios (apéndice C y apéndice D). La cuenta real de sitios registrados (es decir 49) no se utiliza en el análisis. Utilizo la suma de fracciones de sitios hallados dentro de los cuadrantes de la prospección para determinar el área de la ocupación por periodo. Este procedimiento se conforma con la meta del muestreo de analizar estrictamente sólo lo que se registra en la muestra y para poder obtener así una variación mensurable de los objetos muestreados.

La ocupación por estilo o por periodo, basado en la presencia de un estilo o tipo cerámico, se refiere a un solo componente temporal en un sitio, e.g., la ocupación con cerámica del estilo Tiwanaku del sitio MI 13. Por lo tanto, los sitios con varios componentes tienen varias ocupaciones. La definición del área de la ocupación por periodo se basa en la presencia de los estilos de la cerámica en la colección de la porción y en el área de la colección de la porción dentro del cuadrante de la prospección. Por ejemplo, si el estiloTupuraya está presente en cinco de siete colecciones en un sitio, y el sitio cubre 4 has dentro del cuadrante de la prospección, el tamaño estimado de la ocupación del periodo Intermedio Temprano es 2,85 has. Este procedimiento asume que la ocupación continúa a menudo en los mismos lugares, y, que diversas ocupaciones pueden ocupar áreas diferentes dentro de un sitio.

Procedimientos de la prospección

Decidí establecer arbitrariamente un área de la prospección de 200 km² para proporcionar un espacio en el cual las unidades de muestreo pudieran estar distribuidas extensamente. Además, deseaba que cada área abarcara una porción de una cuenca o valle aluvial e incluyera diversas unidades topográficas (es decir, llanura aluvial, piedemonte, y sierra). Según lo descrito en el capítulo 3, las cadenas montañosas que separan los drenajes definen naturalmente los límites y la forma de la prospección de 200 km²: valle aluvial linear y largo para la región de Capinota-Parotani, y una cuenca circular con una confluencia de varios ríos para la región de Mizque.

A pesar de tener algunas expectativas generales en cuanto a la distribución de asentamientos en cada área (por ejemplo, que los asentamientos se situaran probablemente a lo largo de fuentes de agua como ríos o quebradas con agua estacional) el área de prospección incluía zonas fuera de la llanura aluvial para proporcionar un cuadro completo de la distribución regional de asentamientos.

Definición del tamaño de muestra

Una retícula orientada norte-sur con divisiones de 250x250 m dividió cada área de prospección en unidades cuadradas de 6,25 has cada una. El tamaño del cuadrante de la prospección fue definido después de una evaluación preliminar del tamaño promedio de los sitios en las áreas de la prospección.

El tamaño pequeño de cada cuadrante aseguró una muestra grande, distribuida extensamente a través del área de la prospección. Esencialmente, un mayor número de cuadrantes producirá un rango de error más reducido para las estimaciones de población total de sitios y para las estimaciones de área de ocupación por periodo que menos cuadrantes. De hecho, más importante que tamaño de cuadrante es el número de los cuadrantes requeridos para la prospección. Esta figura dependió directamente de los parámetros que determinaron el tamaño de muestra (véase abajo).

El tamaño del cuadrante de la prospección no aseguró la inclusión completa de cada sitio registrado dentro de los límites del cuadrante. Este "efecto del borde", dondel sitio extiende más allá de los límites del cuadrante de la prospección, se reduce en cuadrantes más grandes donde menos dudas ocurren sobre la proporción del sitio incluido en el área del cuadrante (Schiffer et el al. 1978). La observación que la mayoría de los sitios son más pequeños que el tamaño del cuadrante era exacto; 70% de los sitios registrados en ambas áreas eran más pequeños que el cuadrante de la prospección. No todo el área de cada sitio, sin embargo, estaba dentro del cuadrante de prospección. Si un sitio excedió los límites arbitrarios del cuadrante de prospección, la dimensión total del sitio fue determinada. Sin embargo, según lo explicado arriba, solamente la fracción del sitio dentro de los límites del cuadrante de prospección fue utilizada para el estimado de número de sitios y de figuras de tamaño de la ocupación; este procedimiento reduce el "efecto del borde" causado por la ocurrencia de un sitio en solamente una porción del cuadrante de prospección (Nance 1985:349).

El tamaño de la muestra que se estableció en cada área de prospección de 200 km² (es decir, cuántos cuadrantes de la prospección que se examinarán en cada área) fue establecido con los datos de asentamientos recogidos en años previos (CUMAT-Pereira 1991) y las observaciones personales en ambas áreas de la prospección. Dado una densidad estimada del tres sitios por km² y una desviación estándar de 1,5 sitios, se optó por un rango de error de no más de 0,5 sitios a un nivel de confianza de 99%.

De este cálculo, concluí que una muestra de 60 sitios era necesaria hacer valoraciones de densidad y de tamaño con un nivel de confianza de 99%. Usando cuadrantes relativamente pequeños de 250x250 m, es decir de 6,25 has, esperaba encontrar 0,1875 sitios por cuadrante de prospección. Por lo tanto, la prospección necesitaría cubrir 318,5 cuadrantes en cada área de la investigación. Este número fue redondeado a 320 cuadrantes de prospección, haciendo un área total de 2000 has, que es 20 km² (o 10,0%) del área de prospección de 200 km².

Una interesante observación metodológica se pudo hacer en la conclusión de la prospección. Ninguna de las dos prospecciones registró los 60 sitios requeridos -- calculados como la suma de las fracciones de sitios en la muestra de cuadrantes -- necesarios para determinar la distribución espacial del asentamiento al nivel de confianza que se había fijado. Más bien 35,05 sitios fueron registrados en el área de la prospección de Capinota-Parotani, y 18,22 sitios en la prospección de Mizque. La diferencia entre el número de sitios esperado en la muestra y el número encontrado es en gran parte una consecuencia de mi predicción inexacta de la densidad de sitios en las áreas de la investigación.

Estrategia de la prospección

Un sorteo simple aleatorio seleccionó los 320 cuadrantes en cada área de prospección. La prospección fue llevada a cabo con láminas preparadas a partir de las fotografías aéreas a escala 1:20,000 y con los mapas topográficos a escala 1:50,000 del Instituto Geográfico Militar de Bolivia. El trazado exacto de los cuadrantes de la prospección y de los sitios registrados en los mapas fue hecho posible por las fotografías aéreas que mostraban las características topográficas, tales como cursos de agua, quebradas, colinas, y la línea férrea. La carencia de mapas a escala 1:10,000 para las áreas de la investigación y un registro incompleto de fotografías aéreas para la mitad meridional del área de prospección de Capinota-Parotani presentó algunos problemas. La localización de sitios y/o de concentraciones de artefactos fue comprobada con minuciosidad en el campo con las fotografías aéreas y los mapas topográficos al 1:50,000.

Los sitios registrados fueron numerados consecutivamente con un prefijo CP y MI para las áreas de la prospección de Capinota-Parotani y Mizque, respectivamente. La prospección fue conducida por dos equipos de cinco personas que cubrían cada cuadrante de la prospección 0,0625 km² a la vez. La esquina sudoeste del cuadrante de la prospección fue ubicado primero con la ayuda de los mapas y las fotografías aéreas, y una brújula ayudaba a orientar los límites del cuadrante. Hay seguramente un margen del error en la localización de la primera esquina del cuadrante de la prospección. La variación en distancia del punto real es difícil de calcular. Pero puesto que cada cuadrante fue ubicado con el mismo método, esa variación se aplica a cada cuadrante examinado.

Los miembros del equipo caminaron en las senderos paralelas, separados por 30-40 m (siendo esta la intensidad de la prospección), siguiendo el contorno natural de la topografía. Las cuestas escarpadas y las paredes erosionadas de quebradas que cayeron dentro de un cuadrante de prospección no fueron caminadas de manera tan intensivo como el terreno plano y las laderas bajas y medias. Estas áreas con disturbios geológicos y/o topografía accidentada tienen una baja probabilidad de ser áreas del asentamiento prehistórico; e incluso si esta asunción es incorrecta, estos sitios habrían sido destruidos por la intensa erosión en estas regiones. Aunque los exámenes fueron conducidos durante la estación seca, la vegetación espinosa era un factor que retrasó el paso de los equipos de prospección. Áreas de densa vegetación fueron examinados cuando no estuvieron situadas en las cuestas, grietas o quebradas escarpadas.

Todos los cuadrantes de la prospección seleccionados en la muestra fueron examinados sin problemas importantes con los dueños de las tierras (cf. Mathews 1992). Ni ninguno de los cuadrantes de la muestra tuvo que ser substituido debido a la carencia del acceso. Además, el periodo de la prospección coincidió con las tareas agrícolas iniciales de la población moderna, y por lo tanto ocurrió menos interacción con la gente local. Hacia el final del periodo de la prospección en el área de Capinota-Parotani (a principios de diciembre), el arado y la cultivación extensa habían borrado los senderos y trochas que habían permitido que alcanzáramos cuadrantes de prospección tierra adentro. Actividades de arado interrumpieron solamente un par de los últimos días de la estación de prospección.

Finalmente, la estrategia de la prospección adoptó una inspección informal de las áreas que no estaban en la muestra de cuadrantes de prospección, particularmente cuando los equipos se encaminaron a los cuadrantes seleccionados para prospección. Los mismos datos fueron registrados para estos sitios encontrados entre cuadrantes --2 sitios fueron registrados en el área de la prospección de Capinota-Parotani, y 16 en el área de la prospección de Mizque. Sin embargo, estos sitios adicionales no serán utilizados para el análisis realizado en los siguientes capítulos.

Análisis espacial de los patrones del asentamiento y del suelo

El estudio del patrón de asentamientos de cada periodo en cada área de prospección requería: (1) medir el área total del sitio, y el área del sitio dentro del cuadrante de prospección, basado en el tamaño de la dispersión superficial de tiestos y rasgos arquitectónicas; (2) obtener las colecciones superficiales para determinar la ocupación del sitio según el periodo basado en estilos de la cerámica (véase Figura 25 y Figura 31); (3) registrar la vegetación, topografía, y extensión de cada tipo de suelo en cada cuadrante de lprospección, y si había ocupación humana presente (Dunnell y Dancey 1983; Apéndice E y Apéndice F); y (4) registrar las características arquitectónicas y agrícolas (es decir, terrazas y canales; Apéndice C y Apéndice D ). El grado de disturbio producido por arado, saqueo, y erosión modernos de las laderas también fue registrado.

La información de la prospección descrita era crítica para identificar, medir, y estimar el área ocupacional total para los tres grupos del suelo y las zonas topográficas por el periodo para cada área de prospección (véase Tabla 5). El análisis central debería determinar si: (1) habían diferencias significativas en la población de asentamientos por periodo de cada zona de prospección, con una ocupación más grande ocurriendo en la área agrícola más favorable, especialmente durante el periodo Intermedio; (2) habían preferencias por asentarse en alguna zona topográfica o grupo de suelo particular en cada área de prospección; (3) se percibían cambios temporales en el área estimada total de la ocupación o en el porcentaje de la ocupación de cada zona topográfica y de grupo de suelos.

El porcentaje de ocupación por zona topográfica y por grupo de suelo es central a la identificación de las preferencias de asentamiento. Esto se analiza usando el porcentaje de la ocupación de cada zona topográfica y de suelo individualmente, y no en la distribución de la ocupación entre las tres zonas topográficas o de suelo. En un patrón aleatorio, sin foco intencional en ninguna zona particular, se puede asumir que la distribución de la ocupación será proporcional al área de cada zona (e.g., si la zona de piedemonte es más que 50% del área se espera que 50% del área ocupacional esté en esa zona). Mi investigación tuvo como objetivo el observar las desviaciones de tales patrones al aleatorios. La zona de asentamiento preferida sería la zona con el porcentaje más alto de su área ocupada, con respecto a las otras dos zonas.

La identificación de diferencias sincrónicas y diacrónicas significativas entre y dentro de cada zona y entre periodos es ayudada por la comparación gráfica de los promedios y de los rangos de error en un nivel de confianza de 95%. Estos gráficos revelan si las diferencias entre las muestras son el resultado de la variación aleatorio en las muestras o si son el producto (es decir, preferencial) de la variación significativa en el área de la ocupación, o porcentaje de la ocupación por zonas.

Estos análisis estadísticos contestan a la pregunta de la investigación de si los patrones de asentamiento en el Formativo, el periodo Intermedio Temprano, el periodo Intermedio, y los últimos periodos tardíos se pueden "explicar" por los mismos factores, tales como una preferencia de asentarse en los suelos más productivos.

Colecciones superficiales y metodología del análisis de cerámica

Las colecciones superficiales aleatoria y subjetivas de artefactos fueron hechas en cada sitio registrado. Las colecciones aleatorias fueron hechas cuando el sitio: (1) presentó (después de una inspección cuidadosa de los restos de superficie) varias ocupaciones (multi-component sites); y (2) tenía una alta densidad (>15 tiestos/m²) de tiestos en superficie. Las colecciones subjetivas fueron conducidas en el sitio cuando: (1) tenía una densidad muy baja (< 15 tiestos/m²) de tiestos en superficie; y (2) presentó una sola ocupación. Algunos sitios requirieron ambos tipos de colecciones. Las colecciones de superficie no fueron limitadas a la porción del sitio dentro del cuadrante de la prospección.

Las unidades aleatorias de la colección consistieron en áreas circulares con un radio de 2,5 m (21 m²) colocados de manera aleatoria dentro del sitio. Todos los fragmentos de cerámica y otros artefactos encontrados en estos círculos fueron recogidos. Las colecciones subjetivas fueron hechas de restos superficiales diagnósticos encontrado en diversos sectores de los sitios.

El análisis de cerámica de cada colección consistió en: (1) documentar de las proporciones de cada estilola cerámica (apéndice C y apéndice D ); (2) definir el área de la ocupación por el periodo basado en la fracción del área del sitio dentro del cuadrante de la prospección; y (3) trazar la distribución espacial de componentes estilísticos para reconstruir la localización de asentamiento por periodo. El análisis completo de los tipos cerámicos fue limitado a los materiales del estilo Tiwanaku y hecho para comparar los conjuntos de las dos áreas de prospección.

En muchos casos el análisis de colecciones produjo material "no identificado", sobre todo de cerámica utilitaria. La confiabilidad de los materiales superficiales para fechar sitios varió así dependiendo de la existencia de cerámica diagnóstica, aunque se pudo usar también esos tipos "no identificados". Consecuentemente, las ocupaciones caracterizadas por menos cerámica diagnóstica tenderían para ser poco representados, así como lo son los sitios enterrados.

La distribución espacial de cada estilocerámica fue graficada por periodo usando la colección en la cual ocurrió. Sin embargo, el área total de la colección cerámica no representa el área de ocupación. El área de ocupación, según lo observado anteriormente, se sustenta en el área del sitio que se sitúan dentro del cuadrante de la prospección.

Los sitios y las colecciones de artefactos obtenidos en una estrategia de muestreo representan sólo una porción de la ocupación prehistórica original. Por lo tanto, he incluido en cada mapa una indicación de la muestra de cuadrantes examinados. Además, comparando los mapas de distribución de asentamientos y de estilos cerámicos por periodo generan inevitablemente un cuadro del cambio "puntuado",que no capturan el proceso gradual de la ocupación y del abandono de los asentamientos de las dos regiones de estudio (Dewar 1991; Ammerman 1981:77).


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Creado: Febrero 2005